Ceremonia Conmemorativa al 205 Aniversario de la Creación de la Secretaría de Guerra y Marina
General de División de Estado Mayor Enrique Martínez López, Subsecretario de la Defensa Nacional;
General de División de Guardia Nacional de Estado Mayor, Hernán Cortés Hernández, Oficial Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional;
General de División Piloto Aviador de Estado Mayor, Miguel Eduardo Hernández Velázquez, Inspector y Contralor General del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional;
General de División de Estado Mayor Arturo Coronel Flores, Jefe del Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional;
General de División de Estado Mayor, Héctor Ávila Alcocer, Comandante del Ejército Mexicano;
General de División Piloto Aviador de Estado Mayor, Román Carmona Landa, Comandante de la Fuerza Aérea Mexicana;
General de División de Guardia Nacional de Estado Mayor, Guillermo Briseño Lobera, Comandante de la Guardia Nacional;
Respetables familias que nos honran con su presencia;
Apreciables Generales en situación de retiro;
Agregados militares, navales, aéreos y policiales, acreditados en nuestro país;
Generales, Jefes, Oficiales y personal de Tropa;
Representantes de los medios de comunicación;
A todas y todos muy buenos días.
El sentir de toda mujer y hombre que se incorpora al Ejército, a la Fuerza Aérea y a la Guardia Nacional, es sin duda, el amor a la patria.
Ese sublime sentimiento, es precisamente lo que representa cada monumento que custodia esta emblemática plaza de la lealtad, en la que nos congregamos para conmemorar el 205 aniversario de la creación de la Secretaría de Guerra con encargo de la de Marina, hoy Secretaría de la Defensa Nacional.
Y justamente en el marco de esta ceremonia y en este escenario, quiero ser enfático sobre un tema de gran relevancia no solo para las fuerzas armadas, sino para todo el país y en el que esta Secretaría de Estado encuentra su razón de ser: la Defensa Nacional.
Un jueves como hoy, pero del día 4 de octubre de 1821, apenas una semana después de consumada la independencia y ante la necesidad de dar rumbo y viabilidad al México naciente, se crearon la Secretaría de Negocios y Relaciones Interiores y Exteriores; la Secretaría de Hacienda; la Secretaría de Justicia y Negocios Eclesiásticos; y la Secretaría de Guerra con encargo de la de Marina.
Con el nacimiento de estos cuatro ministerios, se dio surgimiento a la vida institucional necesaria para la seguridad, el crecimiento y el desarrollo del Estado mexicano.
En el caso específico de la Secretaría de Guerra y Marina, en el Reglamento para el Gobierno Interior y Exterior de las Secretarías de Estado, publicado el 8 de noviembre de 1821, le fueron asignadas las siguientes funciones:
Todos los asuntos pertenecientes a las armas y guerra de mar y tierra; y la provisión general de los empleos de este vasto ramo.
En el siglo XIX, esta Secretaría desempeñó un papel decisivo preponderante en la preservación de la soberanía nacional frente a diversas intervenciones extranjeras, como: el Intento de la Reconquista Española en 1829, la Primera Intervención Francesa de 1838, la Guerra contra los Estados Unidos de 1846 a 1848 y la Segunda Intervención Francesa de 1862 a 1867.
En estos relevantes episodios, los soldados de México, con militares de carrera, junto con el pueblo mismo, con valentía, honor y determinación, hicieron frente a la adversidad y escribieron con su esfuerzo muchas páginas gloriosas de la historia patria.
Ya en el siglo XX, la Revolución Mexicana, marcó un profundo punto de transformación para las fuerzas armadas, pues de aquel trascendental movimiento social, surgieron el Ejército Constitucionalista y el Arma de Aviación Militar, antecedentes del actual Ejército y de la Fuerza Aérea Mexicana.
Pero es importante señalar que, en medio de esta transformación, la Secretaría de Guerra y Marina creada en 1821, permaneció y mantuvo con dirigencia revolucionaria, su papel como instancia rectora de las instituciones militares.
En 1937, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, la Secretaría de Guerra y Marina, cambió de denominación a Secretaría de la Defensa Nacional, en un contexto internacional marcado por el profundo anhelo de paz de diversas naciones; la modificación de conceptos de guerra por el de Defensa Nacional, representó una nueva postura institucional para enfatizar que el uso de las armas sería exclusivamente para repeler una invasión.
De esta manera, la Secretaría de la Defensa Nacional, quedó estructurada con varios organismos, entre los que destacan: la Dirección de Armas del Ejército, la Dirección de Aeronáutica y la Dirección de la Armada; esta última en 1939 se convirtió en el Departamento de la Marina Nacional, mismo que en 1941, se elevó a rango de Secretaría de Estado.
En el contexto de la Segunda Guerra Mundial, la Secretaría de la Defensa Nacional desempeñó un papel determinante en el año de 1942, cuando México declaró la guerra a las potencias del Eje por los ataques a buques nacionales; la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, llevó consigo más allá de las fronteras, el honor, la disciplina y el espíritu de servicio que distingue a nuestras fuerzas armadas.
Esta concepción de defensa nacional adquirió una nueva connotación en 1951 con la integración del primer Plan Militar de Defensa Nacional, orientado a preparar a las fuerzas armadas ante posibles agresiones del exterior; en 1956, el contexto internacional y posible empleo de armas nucleares dio paso al Plan DN-II; y en 1965 esta visión se amplió con el Plan DN-III incorporando la defensa del territorio, el orden interior, el apoyo a las instituciones y el auxilio a la población en casos de desastres.
De aquí surgió el reconocido Plan DN-III-E, instrumento estratégico militar que desde entonces ha sido el estandarte solidario del instituto armado, para el auxilio a la población civil en casos de desastres; plan con el que también se han traspasado fronteras en 99 ocasiones con la figura de Ayuda Humanitaria.
Este Plan Militar de Defensa Nacional, se ha ido modificando a la par de las exigencias de la nación, considerando además de los desafíos exteriores, diversos aspectos que afectan el desarrollo nacional, teniéndose actualmente el Plan de Defensa Nacional número 8, el cual fue establecido en el año 2021.
Compañeras y compañeros de armas:
La transformación de la Secretaría de la Defensa Nacional, ha sido permanente, y a lo largo de su devenir ha logrado modernizar sus sistemas: educativo, de adiestramiento, logístico, administrativo, de inteligencia y operativo.
A partir del año 2021, la Secretaría de la Defensa Nacional fue marcada por diversos cambios e innovaciones, como son:
- La creación del actual Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional; una restructuración orgánico-funcional, con la creación de la Comandancia del Ejército Mexicano y otros organismos fundamentales para el cumplimiento efectivo de las misiones asignadas, con una visión conjunta en el desarrollo de las operaciones; y
- La actualización del Plan Militar de Defensa Nacional DN-VIII, destacando los Planes Estratégicos de Desarrollo de la Fuerza del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional, a corto, mediano y largo plazo, con una visión al año 2050.
Como un hecho significativo a partir de la presente administración, se dio una nueva etapa en esta Secretaría, destacando:
- La integración de la Guardia Nacional, como una fuerza armada permanente, para llevar a cabo tareas de seguridad pública y en su caso de defensa nacional;
- La conclusión del proyecto de las Comandancias del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional en el perímetro del Cuartel General Superior de la Secretaría de la Defensa Nacional, conformando el corazón estratégico de la seguridad y la defensa nacional de nuestro país; y
- La transformación de la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea en Universidad de Defensa Nacional, la que comprende una revisión y actualización profunda de los planes y programas de los planteles militares, con el objetivo de preparar la formación militar en esta vital función del Estado mexicano.
Esta permanente evolución, constituye la respuesta firme y trascendente de una institución que, después de más de dos siglos, continúa transformándose a la par de la nación, para cumplir con las misiones constitucionales y con cada una de las tareas que le han sido encomendadas.
Todo este esfuerzo ha sido posible gracias al invaluable aporte de las mujeres y hombres que, a lo largo de estos 205 años, con profesionalismo, dedicación y una visión estratégica, han construido la actual Secretaría de la Defensa Nacional que, con los tres componentes armados bajo su responsabilidad, con incesante trabajo, se ha ganado la confianza que la sociedad deposita en sus fuerzas armadas.
Por ello, desde esta Plaza de la Lealtad, quiero hacer un merecido reconocimiento a todas y todos los soldados, pilotos y guardias nacionales que forman parte de esta Secretaría de Estado, invitándolos a mirar hacia el pasado no solo para recordar lo que hemos sido, sino para valorar el legado que nos une y comprender la responsabilidad que tenemos con la patria.
Son más de 200 años de historia, los que nos motivan a preservar con orgullo los principios que nos dieron origen, nos impulsan a seguir fortaleciendo día con día nuestras capacidades y nos alientan para continuar cumpliéndole con honor, con lealtad y con entereza a la sociedad mexicana, pero sobre todo, al pueblo de México.
Muchas Gracias.