Ceremonia conmemorativa a los 50 años de la inauguración de las instalaciones del Heroico Colegio Militar
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas;
Diputado Raúl Bolaños-Cacho Cué, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados;
Senador Higinio Martínez Miranda, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores;
Ministro Hugo Aguilar Ortiz, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación;
Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada;
Distinguidas y distinguidos funcionarios del Gabinete Legal y Ampliado;
Agregados de defensa, militares, aéreos, navales y policiales acreditados en nuestro país;
Funcionarios y compañeros de armas de las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina;
Jóvenes cadetes;
Invitados especiales;
Representantes de los medios de comunicación;
Muy buenas tardes a todas y todos.
México no es una nación más; México es historia, es lucha, es orgullo; México es el ideal de generaciones que han sabido levantarse ante la adversidad; es el pueblo mismo que conserva sus raíces milenarias, el esplendor de las culturas indígenas; y guarda en la memoria colectiva, grandes gestas heroicas que definieron su rumbo.
En este devenir, ocupa un lugar de singular relevancia el Heroico Colegio Militar; la institución educativa militar más antigua del país, creada el 11 de octubre de 1823, para formar mujeres y hombres comprometidos totalmente con las mejores causas de la patria.
Este emblemático plantel no solo ha sido testigo, sino protagonista de episodios relevantes de nuestra historia; es una institución bicentenaria que, después de un largo peregrinar por 14 sedes diseñadas para otros fines, encontró aquí en Tlalpan su propio hogar.
Ese es el motivo de la celebración de esta ceremonia, que nos llena de orgullo, porque hace 50 años el Heroico Colegio Militar, se apostó aquí, como fiel centinela junto a nuestros volcanes el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl, como firmes guardianes del Valle de Anáhuac.
Fueron muchas las páginas de gloria que escribieron los hijos de este plantel y hoy se mantienen indelebles en este complejo educativo, que es el resultado de la visión del General Hermenegildo Cuenca Díaz, que en 1976, siendo Secretario de la Defensa Nacional, adelantado a su época vislumbró un recinto digno de la historia y prestigio del Heroico Colegio Militar.
Pero más allá de eso, con mayor capacidad educativa pasando de aproximadamente 500 cadetes en sus antiguas instalaciones de Popotla a alrededor de 5 mil en las actuales de Tlalpan, lo que ha permitido no solo cubrir las necesidades de mandos en el Ejército, sino ahora también de la Guardia Nacional.
Ese anhelo, tomó forma en el proyecto de los Arquitectos Agustín Hernández Navarro y Manuel González Rul, quienes lo concibieron bajo el nombre de Telpochcalli, expresión que alude a la casa de los jóvenes guerreros del pueblo.
Su diseño, en 386 hectáreas, encontró una profunda inspiración en el México prehispánico; sus espacios abiertos y sus edificios, con alrededor de 600,000 metros cuadrados, evocan antiguos centros ceremoniales y recuperan elementos distintivos de nuestras culturas. Su diseño, en 386 hectáreas, encontró una profunda inspiración en el México prehispánico; sus espacios abiertos y sus edificios, con alrededor de 600,000 metros cuadrados, evocan antiguos centros ceremoniales y recuperan elementos distintivos de nuestras culturas.
Es así que, este recinto en el que laboraron en su construcción aproximadamente 3,400 obreros diariamente por casi dos años, no solo alberga la formación militar, también establece un dialogo permanente entre nuestras raíces y el México contemporáneo.
Aquí se recuerda nuestra historia; la arquitectura habla; cada espacio tiene un significado; aquí, las voces del ayer se imbuyen en el pensamiento de cada cadete, enseñándoles que servir a México, también significa conocer, respetar y honrar nuestros orígenes.
Con ese ideal, desde su fundación, se han forjado en este heroico plantel nueve Secretarios de Guerra y Marina y 11 Secretarios de la Defensa Nacional, de los cuales, los últimos dos egresamos de estas instalaciones.
Además, con esta herencia bicentenaria y con el legado de valores de los hijos de este plantel, en las últimas cinco décadas, este nuevo hogar del Templo del Honor y la Lealtad, ha sido testigo de la graduación de casi 27,000 oficiales, algunos de ellos, hoy en día son los Generales que tienen la elevada responsabilidad de dirigir los esfuerzos del Ejército y de la Guardia Nacional; y desde hace cuatro años se han graduado casi 2,000 integrantes de esta última y trascendental institución para la seguridad pública de los mexicanos.
Detrás de cada alumno de este plantel, existe una historia de esfuerzos, de perseverancia y de entrega; durante cuatro años, estas instalaciones son su hogar; en sus aulas se forman en valores y en la disciplina, y moldean su carácter para servir a la patria.
Aquí, al alba, día con día se inculca el nacionalismo mexicano con los honores a nuestra bandera y antes de la puesta del sol, se evoca al llamado de la patria con su lema: Por el Honor de México.
Pero más allá del legado histórico del pasado, este plantel educativo evoluciona a la par de las necesidades del país; alineado con las políticas de igualdad e inclusión, abrió sus puertas para permitir el ingreso de mujeres a todas las ramas del quehacer castrense.
También la tradición y el prestigio de este plantel, ha cruzado más allá de nuestras fronteras, sus aguiluchos han representado a las fuerzas armadas y a México, en desfiles militares realizados en diversas naciones como: Chile, China, Francia, Guatemala, Nicaragua, Perú y República Dominicana, proyectando nuestra esencia, historia y nuestra cultura, llevando el mensaje solidario y de paz que distingue a los mexicanos.
Por ello, como expresión de reciprocidad, por la relevancia de la conmemoración que hoy nos reúne, y fortaleciendo la relación bilateral militar, nos honran con su presencia 14 delegaciones de cadetes de los países hermanos de: China, Colombia, Corea del Sur, Cuba, El Salvador, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, República de Sri Lanka, Rusia y Uruguay.
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo:
“Pertenecer a este plantel significa integrarse a un ejército de paz que sirve a las instituciones; ser cadete significa anhelar y convertirse en soldado del desarrollo nacional, soldado sin dudas, sin temores, soldado de labor constructiva y fecunda, soldado que auxilia a la población civil, ciudadano colaborador del progreso social que ha tomado los idearios de la Revolución Mexicana”.
Estas palabras fueron pronunciadas por el General Hermenegildo Cuenca Díaz, entonces Secretario de la Defensa Nacional, durante la inauguración de estas instalaciones el 13 de septiembre de 1976, y permanecen vigentes hasta nuestros días, porque en este Colegio Militar, se forman oficiales para servir al país, manteniendo la esencia social que dio origen al instituto armado.
También, en estas instalaciones, se transmite de generación en generación, la incuestionable lealtad hacia la figura presidencial, como el legado perpetuo que cadetes de este plantel fueron cimentando en diversas hazañas a lo largo del devenir nacional.
Por ello puedo afirmarle, que mientras en estas alturas del Valle de Anáhuac sigan elevándose los aguiluchos del Heroico Colegio Militar; mientras en este templo del honor siga viva la llama de la lealtad institucional, este majestuoso lugar seguirá siendo el yunque forjador de los futuros mandos del Ejército y de la Guardia Nacional.
Porque es aquí, donde el pasado se funde con el presente; es aquí donde palpita el legado de los héroes que dieron su vida por defender nuestra soberanía… es aquí donde la nueva juventud militar, comprende que México es nuestra historia; México es la causa que nos une; México es el sentimiento que hace latir nuestros corazones; es aquí donde nace y se arraiga el firme ideal que se anida en el alma de todo integrante de las fuerzas armadas: servir con pasión a México.
Muchas gracias.