Ceremonia del 106 Aniversario de la "Columna de la Legalidad"
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de la República y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas;
Diputada Kenia López Rabadán, Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados;
Senadora Laura Itzel Castillo Juárez, Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores;
Ministro Hugo Aguilar Ortiz, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación;
Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México;
Compañeras y compañeros del Gabinete Legal y ampliado del Gobierno de la República;
General de Brigada de Estado Mayor, Francisco Javier Zubía González, Director del Heroico Colegio Militar;
Agregados de defensa, militares, aéreos, navales y policiales acreditados en nuestro país;
Funcionarios y compañeros de armas de las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina;
Invitadas e invitados especiales que nos honran con su presencia.
Representantes de los medios de comunicación;
A todas y todos, muy buenos días.
“Iban conscientes de su misión, protegiendo la legalidad constitucional representada por el Presidente de la República. Eso pensaban ellos y no necesitaban saber más”.
José Saldaña historiador y revolucionario.
Este pensamiento del autor de la obra “Tragedia de Tlaxcalantongo”, describe fielmente la actitud leal y patriótica de los cadetes del Colegio Militar, quienes escoltaron al Presidente Venustiano Carranza de la ciudad de México en su traslado al puerto de Veracruz en mayo de 1920.
Justamente hoy nos congregamos en este templo del honor, para conmemorar este histórico episodio que ha trascendido en el tiempo y es conocido como: La columna de la Legalidad, en la que jóvenes cadetes reafirmaron con acciones su lealtad a las instituciones y a la investidura presidencial.
Este acontecimiento, se originó con el llamado Plan de Agua Prieta, de abril de 1920, con el que se desconocía al gobierno del presidente Venustiano Carranza, quien ante este hecho decidió trasladar al Poder Ejecutivo de la Ciudad de México, al estado de Veracruz por vía férrea.
Entre las fuerzas que permanecieron leales al primer mandatario de la nación, se encontraban —como ya era una tradición— los hijos del Colegio Militar; el testimonio de este hecho de lealtad, quedó grabado para la posteridad por uno de sus principales personajes, el Coronel Rodolfo Casillas, quien fue parte de la Columna de la Legalidad, como director de la Escuela de Caballería, y relató lo siguiente:
“El día seis de mayo les hice del conocimiento a los cadetes, que por disposición del Presidente de la República se les dejaba en libertad para quedarse en la capital o seguirlo al evacuar a este, y a los poderes el día siguiente.
El relato del Coronel Casillas continúa al decir:
Con los principios nobles y sentimientos de honor propios de aquellos muchachos, al ordenar que los que desearan salir con el Presidente Carranza la mañana siguiente dieran un paso al frente, la escuela en masa lo dio. Este firme, recto, enérgico, decidido, contundente y significativo paso al frente, grabó simbólica e ideológicamente un nuevo gesto de honor, una página más de lealtad en la tradición gloriosa del Colegio Militar”.
Fue así que los cadetes de este plantel, se incorporaron a la escolta del convoy presidencial, que inició su marcha en la estación Buena Vista el 7 de mayo de 1920; destacando los de Caballería, quienes montados en sus corceles fueron desplegados a lo largo del dispositivo.
El 9 de mayo, tras ser sorprendidos por rebeldes en los llanos de Apizaco, Tlaxcala, los alumnos de Caballería cubrieron el convoy y con una audaz maniobra en la que a todo galope, con el sable en la mano y el deber en el corazón, se lanzaron contra los sublevados para proteger al ejecutivo de la nación, en una carga que además de haber sido exitosa, fue épica y simbólica… ya que es considerada la última carga de caballería al sable realizada en nuestro país.
Este hecho heroico, se suma a otros episodios relevantes, en los que los cadetes del Colegio Militar honraron el legado de lealtad hacia la investidura presidencial, como los siguientes:
- La rebelión del Plan de Montaño de 1827, donde se sumaron al respaldo del Presidente Guadalupe Victoria, ante una revuelta orquestada;
- El motín de la acordada de 1828, en contra del levantamiento armado encabezado por el General José María Lobato y Lorenzo de Zavala;
- En la Rebelión Federalista de Urrea de 1840, para liberar al Presidente Anastasio Bustamante, que había sido apresado en Palacio Nacional; y
- En la conocida Marcha de la Lealtad de 1913, en la que en columna de honor escoltaron al Presidente Francisco I. Madero de Chapultepec a Palacio Nacional, para restaurar el orden constitucional ante el cuartelazo.
A más de un siglo de distancia, hoy en día, debido a los cambios tecnológicos, los dragones del arma de caballería han modificado su doctrina, al cambiar su movilidad táctica a los corceles motorizados de acero, sin perder la esencia y espíritu de aquella última carga de caballería al sable, que define la tradición de esta emblemática arma del Ejército Mexicano.
Mística que se mantiene en el adiestramiento y la disciplina de las mujeres y hombres de a caballo, y con las que actualmente en 29 Regimientos de Caballería Motorizados, continúan cumpliendo con firme compromiso las misiones que les son encomendadas, con importantes resultados en materia de seguridad, que se suman al esfuerzo institucional de las fuerzas armadas.
Amable auditorio:
Rememorar los hechos históricos de honor, de valor, de lealtad y de patriotismo en los que participaron los hijos del Colegio Militar, no es solo recordar el pasado, es reafirmar estos valores que actualmente orientan el actuar de las fuerzas armadas.
Esa esencia es la que se mantiene viva en este Heroico Colegio Militar, en el que por muchos años, se graduaban solo oficiales de las armas y servicios del Ejército; y a partir del año 2020 han egresado más de mil oficiales de la Guardia Nacional con licenciatura en seguridad pública.
Hoy en día, más de 3 mil 500 cadetes del Ejército y de la Guardia Nacional, se preparan en sus aulas para ser los futuros mandos de estas instituciones armadas, con la firme convicción de jamás desviar su camino, de servir a su país con rectitud y de dar todo por un México mejor.
Doctora Claudia Sheinbaum Pardo:
En el episodio que hoy evocamos, los cadetes no solo defendieron la legalidad, defendieron a las instituciones y a su país… defendieron a su Presidente.
La indiscutible lealtad hacia la investidura presidencial, que se ha forjado a lo largo de la historia, se fortalece día con día porque es un sentimiento genuino que se encuentra arraigado en el corazón de las fuerzas armadas.
Con ese legado como guía, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional refrendamos nuestra absoluta lealtad a usted como Presidenta de la República y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas y le reiteramos nuestro firme compromiso de seguir acompañándola en su elevada encomienda de garantizar la seguridad de los mexicanos y el desarrollo nacional.
Puede tener la certeza de que con la inercia de nuestro pasado y bajo su liderazgo y guía, seguiremos caminando junto con las instituciones de la República; pero sobre todo y como lo hemos hecho a lo largo de más de 200 años, seguiremos caminando junto con el pueblo de México.
Muchas gracias.