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Ceremonia del 113 Aniversario del Ejército Mexicano




Discurso 2026

Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de la República y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas;                                                                 

Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México;

Licenciada Rosa Icela Rodríguez Velázquez, Secretaria de Gobernación; 

Maestro Alejandro Armenta Mier, Gobernador del estado de Puebla;

Agregados de defensa, militares, navales, aéreos y policiales acreditados en el país;

Compañeras y compañeros de armas del Ejército, de la Armada, de la Fuerza Aérea y de la Guardia Nacional;

Apreciables invitadas e invitados especiales;

Representantes de los medios de comunicación;

A todas y todos, muy buenos días.

Hoy, la memoria militar evoca al pasado, al recordar dos importantes bases institucionales que germinaron en la Revolución Mexicana, bajo la visión estratégica del Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Don Venustiano Carranza.

Una de ellas, la más trascendental, es la institución que hoy celebra un aniversario más de vida: el Ejército Mexicano, surgido en el año de 1913, de las entrañas del pueblo mismo, para sostener la legalidad fragmentada tras el infame asesinato de Don Francisco I. Madero, Apóstol de la Democracia.

La otra, es la Industria Militar Mexicana en donde nos encontramos el día de hoy; fundamental organismo creado en 1916, que se trasladó a este predio de Oriental, Puebla, entre los años 2017 y 2024, después de permanecer por más de un siglo en la Ciudad de México.

El Ejército Mexicano se creó con la fusión de revolucionarios y militares profesionales de la época, quienes acogieron los postulados del movimiento social que inició en 1910, como los Generales Francisco Luis Urquizo, Benjamín Hill, Joaquín Amaro Domínguez, Lázaro Cárdenas del Río y Manuel Ávila Camacho.

Ese movimiento social alcanzó su momento definitorio el 13 de agosto de 1914, con la firma de los Tratados de Teoloyucan, que disolvieron al Ejército Federal y reconocieron al Ejército Constitucionalista como la única fuerza armada de carácter nacional; por ello, estos acuerdos son considerados el acta de nacimiento del Ejército Mexicano.

Desde entonces esta fuerza armada, ha evolucionado hasta nuestros días, de acuerdo a las necesidades del país, en diversas etapas que describiré someramente a continuación:

Concluida la Revolución fue imprescindible institucionalizar al nuevo Ejército. Bajo la dirección del General Joaquín Amaro, se implementó una nueva normativa castrense, se reorganizó la institución y se consolidó el Sistema Educativo Militar, mismo que hoy cuenta con una universidad con 42 planteles, donde se imparten estudios desde nivel técnico hasta posgrados.

Sobresale en este periodo, la instauración de la Escuela Superior de Guerra en 1932, de la que han egresado más de 90 generaciones de militares; encargados hasta nuestros días de la concepción, preparación y ejecución de todas las misiones que realizan el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.

Posteriormente, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Mexicano experimentó un amplio proceso de modernización de acuerdo a los implementos bélicos y doctrina militar de la época, resaltando la creación del Servicio Militar Nacional, las unidades de paracaidistas y la reestructuración de la división territorial militar, haciéndola más efectiva para la defensa de la nación.

Durante la segunda mitad del siglo XX, el Ejército Mexicano adelantado a su tiempo, proyectó su esencia social al implementar en 1966 por primera vez, el reconocido Plan DN-III-E, para auxiliar a la población civil en casos de desastre.

Desde entonces este innovador instrumento, ha salvado la vida de miles de mexicanas y mexicanos, siendo el estandarte solidario de los componentes armados que dependen de la Secretaría de la Defensa Nacional, que incluso ha trascendido fronteras en 97 ocasiones bajo la figura de ayuda humanitaria.

Durante las últimas dos décadas del siglo XX, el Ejército Mexicano inició una nueva modernización con la adquisición de diversos medios para la defensa del país; la creación del Colegio de Defensa Nacional en 1981, primera institución educativa en generar doctrina de seguridad nacional; el fortalecimiento del Sistema de Adiestramiento Militar; y el surgimiento de las Fuerzas Especiales.

Por último, en la presente administración el Ejército reforzó su sentido social generado en su génesis, alimentando su espíritu humanista mediante el acercamiento con la sociedad, a través de diversas acciones, entre las que destacan:

  • El ajuste de los programas de adiestramiento del Servicio Militar Nacional, con materias relacionadas con protección civil y Plan DN-III-E, ética militar y civismo;
  • La adecuación de planes y programas de estudios de los planteles militares en todos los niveles, con la inclusión de materias relacionadas con el humanismo, derechos humanos, historia y cultura;
  • Un nuevo impulso a la construcción de obras sociales para el progreso nacional, destacando infraestructura estratégica como: el Tren Maya de carga, las vías ferroviarias hacia el norte del país, instalaciones hospitalarias, rehabilitación de carreteras y obras hídricas.

En materia de apoyo a la Seguridad Pública, las mujeres y hombres del Ejército Mexicano, en estrecha coordinación con la Guardia Nacional, han alcanzado resultados sobresalientes entre los que destacan: más de 32 mil detenidos, el aseguramiento de más de 18 mil armas, más de 160 toneladas de diversas drogas y alrededor de 2 mil laboratorios de metanfetaminas y áreas de concentración de precursores químicos.

Un aspecto fundamental en esta materia, es la decidida contribución y sin titubeos, del Ejército Mexicano en la consolidación de la Guardia Nacional, Segundo Eje de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, transfiriendo para el efecto, vehículos, armamento, instalaciones y equipo diverso, y lo principal que tiene el Ejército, nuestros mejores mandos de las diferentes jerarquías, para fortalecer su estructura orgánica… este esfuerzo continuará con firmeza, porque estamos convencidos que de su éxito, depende la seguridad de los mexicanos.

Doctora Claudia Sheinbaum Pardo:

El gen revolucionario y la esencia profundamente social del Ejército Mexicano, son los cimientos que hoy nos permiten mantener un vínculo permanente con la sociedad.

Nuestro Ejército es singular, porque nació del pueblo; sus raíces le dan identidad y sentido de pertenencia. Cada acción que emprendemos tiene como fin el bienestar de la sociedad, y esto se refleja en la confianza que nos otorga el pueblo mismo.

Soldados de México:

Siéntanse orgullosos de formar parte de una institución centenaria cuyos integrantes provienen de familias de todas las latitudes del país; nuestras raíces están lo mismo en el campo que en la ciudad; en las montañas que en las costas; en las selvas que en los desiertos; en el norte y en el sur nos amalgama un solo ideal…  servir a la patria.

Lamentablemente en el cumplimiento de nuestras tareas, valientes compañeras y compañeros han perdido la vida… con nuestra labor cotidiana, respetando los derechos humanos, honremos su memoria; a sus respetables familias les patentizamos nuestro respaldo, solidaridad y reconocimiento eterno.

México requiere de sus fuerzas armadas… requiere de este Ejército que surgió para defender a la patria, para asegurar la permanencia de las instituciones y para sostener con lealtad inquebrantable a la República.

Conservemos y preservemos siempre estos postulados, recordemos con orgullo nuestro pasado, afrontemos con firmeza nuestro presente para encarar con determinación nuestro futuro… hagámoslo por las familias mexicanas, por la sociedad, pero sobre todo, por todo lo que representa nuestro querido y amado México.

Muchas gracias.